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miércoles, 23 de marzo de 2011

EL ARTE DE COPIAR EN LOS EXAMENES


Ahora que estamos en época de exámenes es cuando a los estudiantes nos surgen las mejores ideas y planes para nuestras vidas. Será por las escasas ganas de plantarte delante de los libros, desviamos toda actividad cerebral destinada al estudio para concentrarla en planear una buena huída.
Chuletas 1 El ingenio se aplica también al arte de copiar, y es por estas fechas cuando te das cuenta de que hay auténticos genios por las bibliotecas depurando sus sofisticadas técnicas de copiar en los exámenes, mejorando y aprendiendo de convocatorias anteriores en busca de La Chuleta Perfecta.
A todos aquellos, poco hay que decirles sobre este tema. Simplemente… ¡ánimo y buena suerte!
A los no tan familiarizados, esto es una introducción a las técnicas más comunes para copiar. Se obvian los métodos que involucren a más de una persona, como copiarse del compañero de delante, quedar con un amigo en el baño con el libro de la asignatura… Y también se omiten aquellos métodos basados en dispositivos electrónicos, pinganillos, auriculares…
La chuleta clásica

  • Material necesario: un papelito.
  • La chuleta: en un papelito escribe todo lo que necesites y mételo en el estuche o en la tapa de la calculadora. Cúrrate un sistema de escritura rápida, en plan sms para aprovechar mucho más el espacio, que es la mayor limitación con este sistema.
  • Comentarios y experiencias: ¿quién no ha hecho esto alguna vez? Existen multitud de variantes del método, dependiendo de los lugares donde se esconden los papelitos. En un bolsillo, en el reverso de la falda… Recuerda: el celo es tu mejor aliado.
Los tatuajes

  • Material necesario: un boli o rotulador con el que puedas pintarte en la piel.
  • La chuleta: escríbete todo lo que quieras en diferentes partes de tu cuerpo. Las partes más fáciles para luego poder copiar sin necesitar ser un contorsionista son las piernas (sobre todo para las chicas con las faldas y tal…) y los brazos. Las manos también lo son, pero en un momento de apuro la chuleta se puede perder si te sudan las manos cuando hay algo de presión. Esto algunos lo encuentran como un problema o como una virtud, ya que si notas sospechas puedes frotarte en un momento y eliminar todo rastro de la chuleta.
  • Comentarios y experiencias: es probablemente el método más usado, ¿quién no se ha apuntado algo en la mano en alguna ocasión?
El bolígrafo tallado

  • Material necesario: un bolígrafo de marca BIC, un compás y paciencia.
  • La chuleta: con la punta metálica del compás, escríbete todo lo que quieras sobre el plástico del bolígrafo. Rayar el material no es tan difícil como parece y se lee bien si prestas atención y mueves el boli para que incida la luz desde diferentes puntos. Es un método muy fácil de disimular.
  • Comentarios y experiencias: algún amigo tiene una destreza brutal para hacerse chuletas con este método, y sus bolígrafos son auténticas obras de arte. Viene bien crearse un código para optimizar el poco espacio.
El cambiazo

  • Material necesario: un folio de los que se usen en los exámenes (como sean sellados o firmados ya la has liado)
  • La chuleta: es un folio con todo lo que necesites. Por si acaso el profesor te lo ve, se recomienda que esté escrito con el mismo boli y el mismo tipo de letra que cuando escribes en los exámenes. Si es posible, escríbelo sólo por una cara, para evitar problemas al reordenar los folios y que se te vea por detrás sin que te des cuenta.
  • El mejor momento: al principio del examen, cuando reparten los folios en blanco. Lo sacas y lo camuflas entre los otros folios.
  • Comentarios y experiencias: un amigo llegó a tener tantos cambiazos preparados para un examen de Historia que tuvo que usar el método de la chuleta clásica para crearse un índice de cambiazos y sacar el correcto después de ver el tema de desarrollo en el examen.
Los bolígrafos con gomas

  • Material necesario: un papelito y un boli de Pilot de los que tienen una goma para que sea más cómodo de usar.
  • La chuleta: el cilindro de goma donde apoyas los dedos en el boli puede quitarse con un poco de cuidado y paciencia. Una vez quitada, puedes forzarla para hacerla un poquito más grande y que no cueste nada quitarla y volverla a poner. Recorta un papelito a modo de chuleta normal con el tamaño pefecto y enróscala en el boli. Vuelve a meter la goma, encima del papel.
El folio con huellas

  • Material necesario: un folio de los que se usan en los exámenes.
  • La chuleta: coge un taquito con unos cuantos folios, pon encima el del examen y encima de éste pon uno de los sucios. Con un bolígrafo con punta de bola, ponte a escribir todo lo que quieras sobre el folio en sucio, pero marcando muy fuerte para conseguir que se quede en el de debajo, que es el que te llevarás al examen y lo usarás como un folio de examen en blanco.
  • Comentarios y experiencias: viene muy bien si te da miedo sacar un folio escrito a modo de cambiazo. Se disimula mucho más, pero lleva más trabajo que el otro. Según la luz quizá necesites mover el folio para leer bien las huellas del boli. ¡Ni se te ocurra entregar ese!

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